La idea básica tras el simulador es crear una sensación de realidad. Debe sonar y sentirse exactamente como conducir un camión en un camino normal.
Así, mediante el uso de un sofisticado sistema de conducción, en el futuro será posible que el mismo vehículo calcule una posición segura para él mismo en el camino, al usar la información del camino que lo rodea, las señales y otros vehículos.
“La idea es que este sistema autónomo intervenga y tome el control de manos del conductor si percibe que el vehículo está fuera del corredor seguro. Nuestro desafío actual es descubrir cómo se debe realizar esta transferencia, ya que es importante que se sienta natural para el conductor”.
Al generar esta detallada imagen de la manera en que el conductor se comporta realmente, podemos identificar el potencial para las mejoras de nuestro propio sistema de seguridad.
La cabina también está equipada con diez cámaras, todas las cuales documentan el comportamiento del conductor. Cinco cámaras son visibles y están ubicadas en el parabrisas frente al conductor. Usan luz infrarroja para grabar y registrar todos los movimientos de los ojos del conductor. Esto le permite a los investigadores ver exactamente dónde, cuándo y con qué frecuencia el conductor mira el camino o hacia abajo a su teléfono y GPS (sistema de navegación satelital), por ejemplo.
Cinco de las cámaras están bien ocultas dentro de la cabina, de manera que el conductor no piense en ellas. Documentan otras cosas típicas que los conductores hacen: se graba todo, desde el manejo del volante de dirección hasta los movimientos del acelerador y los pedales usando los pies.
Otro proyecto emocionante que Volvo Trucks lleva a cabo actualmente es apuntar a encontrar una descripción matemática del comportamiento del conductor: el llamado modelo de conducción. Esto se usará luego para evaluar los sistemas de seguridad activa.